PRIMERA PARTE.
"El asilo de ancianos está en Marengo, a ochenta kilómetros de Argel. Tomarè el autobús a las dos y llegaré por la tarde. De esa manera podré velarla, y regresaré mañana por la noche. Pedí dos días de licencia a mi patrón y no pudo negármelos ante una excusa semejante. Pero no parecía satisfecho. Lleguè a decirle: "No es culpa mía." No me respondió. Pensè entonces que no debía haberle dicho esto. Al fin y al cabo, no tenía por qué excusarme. Más bien le correspondía a él presentarme las condolencias. Pero lo harà sin duda pasado mañana, cuando me vea de luto. Por ahora, es un poco si mamá no estuviera muerta. Después del entierro, por el contrario, será un asunto archivado y todo habrá adquirido aspecto más oficial."
"En cuanto salió,recuperé la calma. Me sentía agotado y me arrojé sobre el camastro. Creo que dormì porque me desperté con las estrellas sobre el rostro(...) Por primera desde hacía mucho tiempo pensé en mamá. Me pareció que comprendía por qué, al final de su vida, había tenido un "novio", por qué había jugado a comenzar otra vez.(...) Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraternal, en fin, comprendía que había sido feliz y que lo era todavía. Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio"(Tomado del libro El Extranjero, de Albert Camus).
"En cuanto salió,recuperé la calma. Me sentía agotado y me arrojé sobre el camastro. Creo que dormì porque me desperté con las estrellas sobre el rostro(...) Por primera desde hacía mucho tiempo pensé en mamá. Me pareció que comprendía por qué, al final de su vida, había tenido un "novio", por qué había jugado a comenzar otra vez.(...) Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraternal, en fin, comprendía que había sido feliz y que lo era todavía. Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio"(Tomado del libro El Extranjero, de Albert Camus).
